Me considero una ninfómana psicodélica con mucha imaginación. A veces siento que mi mente crea universos paralelos más rápido de lo que se mueven mis glóbulos rojos.
Soy muy intensa. Loca, suelen decirme. Yo creo que soy más consciente que todos aquellos que se consideran cuerdos. No es fácil percibir tanto en un sólo cuerpo. Las energías de los organismos que me rodean me llegan. Tan profundamente que hasta inundarme. Incluso hasta tengo miedo de mí misma, cuando el intermitente libido brota por los poros queriendo salir al mundo exterior. Y ahí debo tener cuidado, de mirar muy intensamente, de tocar con mis ojos desde lejos. Porque puede ser muy fuerte para alguien que no esté acostumbrado a sentir así. Porque puede ser muy brusco y hasta peligroso, como puede tomarlo el receptor.
Entonces, hay que ir con calma. Entrenando mi mente constantemente para no volarme entre tanta información.